19 dic 2012

Hablemos de películas: Quadrophenia

La película que hoy traigo es un poco particular, por lo que voy a hacer dos cribas para ahorraros tiempo de lectura. Primer punto, es de 1979. Y digo esto por esos que deciden no ver una película solo porque sea antigua. Si es así, no sigáis leyendo. Si apreciáis el buen cine (que dados los tiempos que corren suele ser mejor el de antes) continuad, porque esta película merece la pena. Segundo, porque es la película referente del movimiento mod. Para las personas que no lo sepan, el movimiento mod es una corriente que se originó en Londres en los 50 hasta el 65, aproximadamente. Su referente musical son The Who, que está muy presente en la película, tanto en la banda sonora como en las alusiones que se hacen al grupo. Estéticamente es una moda que ahora vuelve a estar en alza: veneran las vespas, y los chicos llevan abrigos llevan abrigos militares, flequillo largo, camisas, pitillos, gafas de pasta, etc., y las chicas generalmente el pelo corto, trajes de falda y chaqueta, rebecas de punto y el maquillaje marcado en los ojos. Como esta película pretende reflejar el movimiento en el Londres de los años 60 todas estas características se ven perfectamente.

En general la sinopsis es bastante simple: Jimmy es un adolescente mod al que le encanta ir a bailar con sus amigos, escuchar a The Who, tomar "azules" o "blues" (anfetas) y que está enamorado de Steph, una amiga suya. Durante un puente al que todos fueron a Brighton se produjeron enfrentamientos entre ellos y los rockers (ya sabéis, chupas de cuero, motocicletas, rock and roll...), y es arrestado. A su vuelta a perdido a Steph, le echan de casa, se despide del trabajo y se gasta el finiquito en anfetas...
Y el final, pues no se puede contar, porque es muy bonito, y que lo destripara no tendría ninguna gracia, como sé que la vais a ver...

Resumiendo:
Lo mejor: la ambientación, que está super bien conseguida, tanto el escenario como los actores; los diálogos, que a mí me encantan porque reflejan un movimiento que tiene ideas propias, que siguen un camino porque lo creen así, no porque lo lleve todo el mundo, como ahora. Otro punto a favor es la música, ya que la mitad de la banda sonora es de The Who (imaginad), y la otra mitad me parece también excelente, pop británico del bueno, que por desgracia ya no abunda. Y bueno, recomiendo de verdad verla en inglés, aunque sea con subtítulos, en parte porque la película es británica, y en parte porque el acento británico suena genial (nada que ver con el americano).
Lo peor: Quizá pueda ser un poco difícil de encontrar si buscas en Internet, por la antigüedad, más que nada, pero ya digo que está sobradamente compensado el esfuerzo. Y también que, como se hacían las películas en el momento, no hay tanto movimiento de cámara y a veces las reacciones van un poco más por atrás (lo típico que a alguien se le cae un vaso: todo se queda en silencio y unos segundos después alguien dice: vaya, se ha roto!), pero a veces hasta hace gracia, osea que no constituye un defecto demasiado exagerado.

Pues esto es todo, espero que se animen a verla todos los quisquillosos que puedan, os despido con una frase de la película: "Es por eso que yo soy mod, porque no quiero ser como todos los demás". Allí se ve la paradoja de la cita.




Miss Acorn

12 dic 2012

¿Un libro? No, cinco (de momento): Canción de Hielo y Fuego

Para mi primera recomendación literaria, he elegido sin duda la que se ha convertido en mi nueva saga fetiche. Después de superar el final definitivo de Harry Potter, no había encontrado ninguna saga que de verdad me llenara como aquella. Sin embargo, hace un par de años descubrí Juego de tronos (el primer libro) gracias al anuncio de la realización de su adaptación a la pequeña pantalla.

Se trata de una saga que a pesar de contener “pequeños” guiños a la fantasía, es muy realista. Si te gustan las conspiraciones, las traiciones y los giros de guión inesperados y que te ponen de mal humor, esta es tu saga. No os voy a dar ningún resumen, es mejor que la leáis directamente, sin sinopsis ni nada.

He de advertir que si habéis visto la serie, habrá dos cosas que os sorprenderán. La primera, es la fidelidad que existe entre las obras escritas y la adaptación. Pero tranquilos, que esto solo ocurre en la primera temporada. Ya se encargaron los productores en la segunda de inventarse un montón de datos ficticios y guiones absurdos e innecesarios. La otra cosa será la falta de sexo en las novelas. Si bien un capítulo de Juego de tronos no puede ser grabado sin que veamos al menos una escena de sexo, y al menos un par de senos (y no los de un triángulo), en los libros las escenas subiditas de tono son anecdóticas.  Pero ya sabemos que la carne vende, y si al espectador medio le pones 50 minutos de trama difícil de seguir sin que haya algún momento morboso, al final se cansa y deja de ver la serie. Esto me recuerda a Crepúsculo, por ejemplo. ¿Cómo atraemos a miles de jóvenes con las hormonas enloquecidas? Umm… Pues claro, hagamos que el lobo no tenga una camiseta a mano en toda la película. Totalmente lógico, y necesario. Esto es también extrapolable al cine español (Mentiras y gordas, A tres metros sobre el cielo y derivados, y un larguísimo etcétera de producciones con un guión y unas tramas de medio dedo de profundidad, pero con más carne a la vista que en cierta zona de Ámsterdam)

A este personaje se le va mucho la cabeza
Dos consejos si os vais a subir a esta trepidante aventura que es Canción de hielo y fuego. El primero, no existe internet. Jamás se os ocurra entrar en ninguna wiki sobre la saga, ni entrar en ningún video en YouTube relacionado con este tema, ni ver los comentarios en fotografías de la serie, y tampoco en carteles de Cuanta Razón y similares. La red está llena de trolls que enseguida te spoilean la saga entera. No es raro encontrar una fotografía promocional en la que salgan los personajes (actores), y haya un par de ellos en una posición sospechosa, que enseguida alguien pone: en realidad esto no es ningún spoiler. Al fin y al cabo para el cuarto libro ya han muerto. Jajaja. Que gente más graciosa. Lo peor que te puede pasar es leerlo por casualidad y luego, tras horas de resistencia numantina, entrar en una wiki a leer si lo dicho en el comentario es verídico. En mi caso, descubrí que el spoiler era mentira, y una cosa me llevó a otra, destripando el destino del personaje para el resto de la saga. Segunda. Poned una velita al escritor y rezad antes de acostaros por él; cualquier cosa que pueda evitar que el mayor temor de todo fan se materialice: que George R.R. Martin muera. Y es que el pobre hombre ya está mayorico, y se toma con mucha tranquilidad la escritura de cada libro, por lo que no hay total seguridad en que acabe la saga.

Y como regalo, una advertencia. No cometáis jamás el error de encariñaros de un personaje (a ver si se me entiende, no me refiero a que tengáis una foto suya en la cartera) porque pagaréis las consecuencias. Avisados quedáis.

Esto es todo por hoy. Sí, sé que dije hace dos semanas (o tres) que este artículo iba a ser subido, pero es que la vagancia los exámenes aprietan duro. Qué expresión más apropiada. Bueno, no pasa nada. Sé que me vais a perdonar, ¿eh? Más os vale. Pronto, aprovechando las fiestas, puede que subamos con mayor asiduidad. Pero no os prometemos nada. De todos modos, siempre tenéis nuestros blogs independientes por si os aburrís, cosa que no dudo si todavía estás leyendo este párrafo interminable.

Pasadlo bien, y si no, también.

James Moriarty

12 nov 2012

Hablemos de Vídeos: Call me maybe, peluches y otros violines

Call me maybe
Sí, en efecto, estoy hablando de la ya archiconocida canción de Carly Rae Jepsen, cuyo videoclip, por cierto, me parece muy divertido. Sin embargo, no hablo de ese video en cuestión, sino de uno que me parece una autentica muestra de esfuerzo y, por qué no decirlo, mucho tiempo libre.

Básicamente, elaborar la canción con fragmentos de diálogos de las películas de Star Wars. De las 6. Supone que el usuario en cuestión, aparte de ser un acérrimo fan de la saga (como quien escribe), las ha visto todas al menos una vez más para poder sacar la letra entera. Y el resultado, aunque en algunas ocasiones suene algo disonante, creo que es bastante bueno. Una forma de emplear la creatividad y el tiempo libre de cada uno… Seguro que gracias a la Fuerza pudo terminarlo.



Don't be afraid of the Dark
Aunque no me entusiasme la idea de hacerle publicidad a ninguna marca/compañía/organización-secreta-que-puede-estar-manipulándonos-desde-las-sombras, hay anuncios ante los que uno no puede más que quitarse el sombrero, debido a su creatividad y su ingenio. El día de hoy os traigo un vídeo cortito, de apenas un minuto de duración. No quiero hacer un comentario demasiado extenso, porque si no quitaría la sorpresa que trae consigo. Comentaré simplemente que se trata del anuncio de una conocida marca de peluches alemana. (El nombre lo omito para que no me tachen ya de publicista. Nadie me ha pagado para promocionar este vídeo).

Lindsey Stirling

Al igual que mi estimado colega, como plato final de esta ración de vídeos propongo un canal. ¿Por qué? Porque simplemente soy incapaz de escoger un vídeo de esta mujer, y estaría meses y meses recomendando vídeos suyos. 

Lindsey Stirling. ¿Quién es?

Quizás algunos la conozcan ya. Es una violinista que se dedica a hacer versiones de melodías conocidas, como las que podemos encontrar en la saga de videojuegos The Legend of Zelda, El Fantasma de la Ópera, Skyrim y otras cuantas más. Y diréis: puah, una violinista, ¿qué puede hacer? Bueno, cierto es que en los vídeos no sólo aparece su violín, pero más allá del resultado musical final, lo que más me fascina de sus vídeos... son los propios vídeos. Porque en todos ellos aparece vestida acorde con la canción. 

¿Que está versionando el tema del inicio del nuevo Assassin's Creed III (podría hacer muchos comentarios sobre este juego, pero me los ahorraré...)? Lindsey aparece con un traje basado en el del protagonista, Connor, "dando caza" a unos (pobres y desafortunados) casacas rojas. ¿Que está versionando la (fantabulosa e increíble) intro de Juego de Tronos? Pues ahí la tienes, totalmente customizada como la rubísima Khaleeshi Daenerys. Una nota sobre este vídeo, cuyo enlace dejo aquí, y que es una colaboración con Peter Hollens; aunque en otras versiones haya base orquestal, en este todos los sonidos están hechos únicamente con la voz y el violín (sí, casi, casi, como si fuera a capella).

No sabría decir cuál es mi vídeo o versión favoritos, por eso ahí tenéis su canal, para que veáis, escuchéis y juzguéis por vosotros mismos.


Arthur Kirkland


Hablemos de Series: Sherlock


Por mucho que este artículo mereciera ser de mi inestimable colega James Moriarty, será mi humilde persona quien traiga esta maravillosa serie a las páginas de El Quisquilloso.

Supongo que todo el mundo conocerá a Sherlock Holmes, el célebre personaje de Sir Arthur Conan Doyle. Y es fácil imaginárnoslo en las neblinosas calles del Londres victoriano husmeando pistas que nadie más parece ser capaz de encontrar. Pero… ¿alguna vez te lo habías imaginado usando un Smartphone para saber dónde ha llovido en las últimas horas? ¿O a John Watson escribiendo sus casos no en un libro, sino en un blog? Pues ahí lo tenemos. La adaptación que hizo la cadena británica BBC ante la repentina popularidad que volvió a ganar este personaje tras las dos películas protagonizadas por Iron Ma-, quiero decir, Robert Downey Jr. Situar la historia en nuestro siglo XXI. Y debo decir que el resultado es más que redondo. Se adaptan a nuestro tiempo famosísimos casos como El Sabueso de los Baskerville o Escándalo en Bohemia. Y al ser en la actualidad, Sherlock Holmes puede disponer de un frigorífico donde cómodamente conservar una cabeza cercenada… o unos pulgares…

Punto negativo, que cada temporada, dos por ahora, sólo tiene tres capítulos. Vale que duren más que un capítulo medio de cualquier serie, con aproximadamente hora y media (así que imaginaos las horas que estuve mirando a la televisión cuando la echaron en Ant*na 3…) . Y creedme, se te llegan a hacer cortos. 

Puntos positivos, así en plural… aparte  de un reparto increíble, he de decir que el trabajo de adaptación es absolutamente maravilloso, y todos los capítulos están plagados de referencias a la obra original (un guiño a los lectores de Conan Doyle). Si no te gusta leer, me parece una forma estupenda de acercarte al mundo del “primer detective asesor”. También es cierto que la serie enaltece la figura de John Watson, que en las novelas a veces es poco más que un testigo asombrado por las habilidades de su compañero. Y bueno… ya ni comentar al archienemigo de Sherlock Holmes, James Moriarty, cuyas apariciones son cuanto menos… peculiares… (en serio, no volveré a escuchar la canción de Stayin’ Alive de la misma forma que antes…).

En resumen, una muy buena serie, con un argumento sólido, acción, misterios y también humor. Una recomendación: si por algún casual, podéis disponer de ello, vedla en inglés (no, esto no es para nada parte de mi campaña para expandir la influencia del Reino Unido en todas partes, en absoluto, lo juro). Antes que nadie empiece a protestar de que así no se enteraría de nada, diré una palabra mágica: “subtítulos”. Realmente merece la pena escuchar las voces en original, a pesar de que  también me guste mucho el doblaje español. Aunque la voz de Benedict Cumberbatch y Martin Freeman, entre otros, sea incomparable… y tenga ese acento británico que tanto me fascina.

Arthur Kirkland

Hablemos de Vídeos: TimH, Aston y comentarios varios


Bueno, bienvenidos una vez más a esta sección dedicada al mundo de YouTube. Hoy, os voy a recomendar…

El primer vídeo de hoy es un pequeño gag/sketch. Su autor, Tim, tiene muy buenos vídeos  y seguramente os recomiende más de él. No os esperéis un monólogo siguiendo la línea del Club de la comedia. Lo que él hace es crear diminutas píldoras de humor. Este en concreto me ha hecho bastante gracia, aunque bueno, ya se sabe, igual soy yo que soy más básico que el mecanismo de un chupete. También os dejo este, que me gusta más, pero que es más complicado de seguir al estar muy dialogado.

Esto que voy a recomendaros ahora es un canal, no un video concreto. En él participan un total de seis músicos que hacen covers clásicas de canciones de actualidad. Es decir, igual te cogen el tema más chabacano de Rihanna (por decir), y te lo convierten en una obra maestra. Bueno, a ver, ni tanto ni tan calvo. A mi modesto entender, lo hacen genial, pero aquí cada uno tiene sus gustos. Puesto que tiene que ver con nuestra página, y a modo de celebración de que Psy ganara anoche un EMA, os dejo la cover que han hecho de su canción.

 Y finalmente, os voy a comentar una cosilla. Como habréis podido observar, nos hemos modernizado y tenemos música en la página. Para algunos estará bien, para otros será muy molesto. Pero eso es otro tema.

Si os preguntáis de dónde ha salido la canción de inicio, que es una versión de In For The Kill de La Roux, aquí os dejo el enlace de la cover en YouTube. La usuaria tiene otras buenas versiones, pero esta me gustaba especialmente, y por eso la metí aquí.

Si tenéis alguna propuesta musical que incorporar a la lista de reproducción, no dudéis en comentarla en este artículo, y se tomará en consideración (lo mismo para vídeos y canales de YouTube, series, películas, etc.). Eso sí, no trolleeis diciendo alguna canción de Pitbull y similares. Las probabilidades serían muy bajas, es más; sería más posible que aceptaremos Friday de Rebeca Black, a pesar de tener una gran opositora entre nosotros. Tranquila, Miss Acorn, el secreto no saldrá a la luz. Ups.

Por último, mandar un saludo a nuestro nuevo seguidora Keiko Nakamura. Por fin un seguidor de verdad, porque el otro somos yo mismo y una psicópata. Si lees, esto que sepas que va de broma, querida Nymeria. Si es que ese es tu verdadero nombre...

Disfrutad del día, y con un poco de suerte, hasta mañana.

                                                                                                                                        James Moriarty

11 nov 2012

Hablemos de música – Dan Mangan y Amaral

Hola de nuevo, y bienvenidos a este pequeño rinconcillo dedicado a la música. Por si no os quedó claro la semana pasada, no os voy a recomendar música convencional. Si no estáis dispuestos a dejar a Nicki Minaj a un lado, es mejor que rehuséis a leer esta columna. Si sois unos chicos abiertos de mente, como quisquillosos de pro que espero seais, entonces continuad.

Esta vez me ha costado mucho elegir de quién voy a hablar. De entre mi lista de tropecientos nombres, decidí escoger a mi última adquisición: Dan Mangan. Hace un mes escaso, decidí empezar a utilizar Spotify. Todo fue bien, hasta que descubrí el apartado “artistas relacionados”. Entonces fue un no parar de click arriba click abajo, adentrándome cada vez más en artistas con sonidos que en teoría me gustaban. Algunas veces estas recomendaciones eran un tanto troll. En general lo son. Ayer por ejemplo vi a Justin Bieber como artista relacionado de Bruno Mars. Sin comentarios. Sin embargo, una de las navegaciones dio resultado y descubrí a este artista canadiense de veintipocos años. 

Mirad que carita... ¿No le vais a dar una oportunidad?
Dan Mangan, así se llama él. Tiene de momento tres discos, de los cuales solo he escuchado los dos últimos. Existe una ligera diferencia en el sonido entre el primero y el segundo. Mientras que en el de 2010, titulado Nice Nice Very Nice , el sonido es más suave, en el de 2011, Oh Fortune, el indie hace más acto de presencia (bastante más) y con este, también se incrementa la presencia de guitarra eléctrica. La verdad es que tiene canciones muy buenas, pero en realidad, ninguna decepciona. Quizá algunas a la primera escucha no te dejan muy claro que pensar sobre ellas, pero si les das una oportunidad, descubres canciones que en cierto modo tienen algo especial. Creo que junto al grupo del que voy a hablar el próximo día, es de los pocos artistas cuyos discos te pueden gustar totalmente, es decir, no hay ninguna canción que digas: Que horror. Next! Para abriros un poco el apetito os recomendaré las siguientes canciones:

Indie Queens Are Waiting: es una canción que desde la primera escucha me cautivó. No es pretenciosa, ni eleva su tono más de lo necesario (no como esas divorras que se pasean por ahí dando como solución a todo un buen grito). Es la canción que elegiría para ponerme melancólico un día de lluvia mientras miró por la ventana con una taza de té calentito en mis manos. Y sí, esta es la frase más hipster/repelente que he escrito en toda mi vida. Me considero disculpado.

Para no enrollarme demasiado, os he descrito a la que considero mi canción favorita suya. Otras que están quasi empatadas son: About As Helpful As You Can Be Without Being Any Help At All (menudo título, ¿eh?); Robots; Sold; Post-War Blues; Starts With Them, Ends With Us; Rows Of Houses y Jeopardy. Y seguramente me estoy quedando corto.

Antes de cambiar de tema, dos últimas cosas a destacar de él: tiene un directo genial. De los mejores que he visto nunca. Además, como vive de la música está casi de continuo dando conciertos, y visita a menudo ciudades de Reino Unido, así que a lo mejor consigo ir a un concierto suyo el año que viene (Modo Fangirl Requete On). La otra cosa es que sus videoclips no tienen desperdicio. Si clickais encima de los títulos de las canciones, seréis teletransportados como por arte de magia hacia sus videos en YouTube. ¿Sorprendente, verdad?

Y ahora, hablemos de Amaral. La verdad es que hasta hace un año o así, era un grupo que me gustaba bastante, pero solo canciones puntuales. Aquellas que te traían buenos recuerdos del verano X, etc (tipo El universo sobre mí, Días de verano o Marta Sebas Guille y los demás) o bien que te gustaban sin más, como por ejemplo Biarritz o Escapar (aunque no sea del todo suya). Pero en general, su estilo de música pop con toques rock no me acababa de convencer. Sin embargo, el año pasado con la salida de su último álbum, Hacia Lo Salvaje, esto giró radicalmente. Simplemente me encantó. Cambiaron considerablemente de registro, pero no sabría ponerle nombre a dicho estilo. Es una mezcla de rock indie con algunos toques pop en determinadas canciones. Eso, por no hablar de las letras que en ciertos casos me han enamorado. La verdad es que este es uno de los pocos discos que me he planteado comprar a lo largo de mi existencia, junto con Oh Fortune ya mencionado, o This is the life, de Amy Macdonald.

Hacer un análisis canción a canción me llevaría un tiempo y un espacio de los que no dispongo, por lo que os voy a dejar la tarea a vosotros. Como no todas las canciones son iguales, os voy a proponer tres bloques para que escuchéis (sin motivo aparente): el primero, el formado por Robin Hood (preciosa y simple donde las haya) y Cuando suba la marea. Por otro lado, tenemos Hacia lo salvaje, Antártida, Si las calles pudieran hablar y Esperando un resplandor. Y por último Riazor y Olvido. Las demás no es que no me gusten, pero estas son mis favoritas. Creo que inconscientemente he dejado fuera las de temática más 15M. Aunque si tenéis tiempo, deberíais escucharlas también.

Es curioso que el caso de Amaral es el contrario que el de La Oreja de Van Gogh. Los primeros no eran muy predilectos para mí hace tiempo, y ahora me encantan (su último disco). Sin embargo, La Oreja en la etapa de Amaia Montero me encantaba, especialmente el disco de Lo que te contaba mientras te hacías la dormida. Ahora, con nueva cantante, y un estilo demasiado electrónico para mi gusto, han perdido esa gracia que para mi poseían. La culpa no es de Leire, desde luego. No soy de esos fans acérrimos que la odian porque sustituyó a Amaia. Esta última decidió largarse, y la pobre chica recogió el testigo, sin más. Pero bueno, quizá trate esto más adelante.

Y esto es todo por hoy. Espero que sepáis tener paciencia con mi obsesión con el indie. Soy así, que le vamos a hacer. De todos modos, si no os gusta, ya sabéis, con encender la radio ya tenéis lo de siempre. Pitbulls con canciones tan guays del paraguay como Don’ Stop The Party. Música en todo el sentido de la palabra.

Y ahora sí, me doy el piro.

                                                                                                                                        James Moriarty



10 nov 2012

Y, desde El Muro... Superhéroes: Batman y Iron Man

Como ya habéis podido comprobar, el tema de esta semana es el de los superhéroes. He de decir que no estoy muy puesto en el tema (sí, ya lo sé, también me pasaba la semana anterior), más que nada, porque muy pocos de ellos me gustan. Por ejemplo, Superman no me atrae absolutamente nada, me parece un poco…aburrido. Y Spiderman tampoco me parece mucho mejor. De los X-men (de los cuales hace un excelente artículo Miss Acorn) he visto media película, y da gracias. Poco que decir del exitoso Linterna Verde. Sin embargo, sí que hay dos superhéroes que me llaman la atención, por causas bien distintas. Por un lado Batman, y por otro Iron Man.

Si bien Batman, (Bruce Wayne ups, no hay que descubrir el secreto) como personaje no me cae mal, sino todo lo contrario, lo que de verdad me atrae de sus películas, videojuegos y demás productos habidos y por haber es el plantel de villanos. Porque, sin lugar a dudas, mi villano favorito es el Joker. Pero el resto tampoco suelen decepcionar, son buenos a su manera. Esto se demuestra en los “recientes” videojuegos Batman Arkham Asylum y Batman Arkham City. Si bien la historia gira en torno al conflicto Batman-Joker, los villanos secundarios dan grandes momentos de tensión, de comicidad, etc. Son tremendamente recomendables, si te gustan los videojuegos. Y esto es a causa de que no es el típico juego hecho de cualquier manera para promocionar el estreno de una película, sino que es completamente independiente. Permite más libertad a la hora de la jugabilidad y la duración del juego, ya que si bien cantidad no siempre implica calidad, el gamer medio busca un juego que le dure más de una tarde de “enviciamiento”. Y más en estos juegos sin multijugador, en los que una vez pasado el modo Historia, la vida útil de los mismos se reduce a… a nada. A permancer olvidado en una estantería. Sin embargo, y sin que sirva de precedente, estos dos son juegos que no me importaría volver a jugar, porque la historia está muy bien hecha, con momentos de suspense y de muchísima tensión para los jugadores que como yo, se empiezan a agobiar (no en demasía, a ver que os pensáis) en cuanto la barrita de la vida está a punto de caer y te enfrentas cara a cara con enemigos que multiplican por diez o bien tu tamaño o bien su número. En adición, tienen unos gráficos infinitamente mejores que los de muchos juegos con grandes pretensiones. Pero, si no os atrae mucho esta clase de videojuegos, o no os apetece descargaros adquirirlo de forma legal y a un precio totalmente razonable, os recomendaré una película suya. A falta de ver la que se ha estrenado este verano (y dudo mucho que cambiara mi veredicto), os sugiero encarecidamente The Dark Knight. El Caballero Oscuro, vaya. Los que la hayais visto sabréis el por qué. ¡Sale el Joker! Interpretado por el difunto Heath Ledger (más conocido, creo, por ser uno de los jinetes-pastores traviesos de Brockeback Mountain). Hace una de las mejores actuaciones que haya visto en una película de superhéroes, en las cuales suele estar todo lleno de frases grandilocuentes sobre la responsabilidad de los héroes, y su deber, y blablabla. Pero aquí Joker eclipsa a Batman, y no porque Christian Bale lo haga mal, ni mucho menos, sino porque Ledger lo borda, y si a eso le sumamos la personalidad de psicópata del villano, obtenemos un cóctel perfecto. Si queréis ponerle una pega, sería su gigantesca duración, pero apenas te das cuenta. Ah, y un hecho reseñable: sale Sirius Black.

Por otro lado tenemos a Iron Man. Tiene menos tradición y por tanto seguidores que Batman. Pero como superhéroe me gusta muchísimo más. No porque sea un robot, los cuales por cierto no son muy de agrado, sino por el buen trabajo que hace Robert Downey Jr. en la piel de Tony Stark. Este superhéroe es el caso contrario al de Batman: no tiene un gigantesco plantel de villanos recurrentes que sean carismáticos. En los cómics, por lo visto, su archienemigo es un tal Mandarín que hará acto de presencia en la tercera entrega de la saga. Puesto que me estoy centrando en las películas, ya que los videojuegos (sacados al tiempo que las películas) son de una calidad cuestionable cuanto menos, voy a mini-analizar sus películas. Allá vamos.

Iron Man: la mejor de todas hasta ahora. Es totalmente diferente al resto de películas del género. Un comienzo acelerado e inesperado que atrapa poco a poco, y un final algo más predecible, pero que no decepciona. Es entretenida, y exenta de esos rollos tan cansinos de la responsabilidad de un héroe, y todo ese rollo ya mencionado. Muy recomendable si te apetece pasar un buen rato.

Iron Man 2: segundas partes nunca fueron buenas, y esta es la demostración. Como villano, era mejor el de la anterior, para que nos vamos a engañar. Trataron de estirar el chicle, y el resultado es una película sin la chispa y la originalidad de la primera. Poco que decir, pues para mí pasó sin pena ni gloria. De hecho, solo la vi una vez, hace bastante tiempo, y ya casi no me acuerdo de ella. OLVIDABLE.

Y bueno, aunque no sea suya, The Avengers: aquí Tony recupera la chispa que perdió en la segunda parte de su saga. Todo gracias a que lo presentan como a un personaje narcisista, prepotente, sarcástico y creído. Gracias por darnos un héroe así. Y gracias por hacer que deje en ridículo al inútil del Capitán América. Aparte de para animadora, ¿sirve para algo más? Porque en esta película es un auténtico imbécil que está de forma continuada incordiando con las obligaciones del héroe. Afortunadamente, el resto del elenco de superhéroes me cae más en gracia. Esta película es bastante entretenida, a la par que previsible. No solo ya el final, en el que uno se espera a todos felices y comiendo perdices (es Hollywood, señores), sino detalles como… (Atención: SPOILER. Si no la has visto, salta hasta el siguiente SPOILER en mayúsculas. Quién avisa no es traidor. Gracias) …como que Loki y su ejército extraterrestre van a usar la torre de Tony Stark en Manhattan para sus oscuros y malévolos planes. Vaya, que en el mapa justo antes de ser destruido aparece una isla que parece Manhattan. Umm… Pues no se dan cuenta hasta media hora después: La magia del cine, ¿verdad? (Fin del SPOILER) Si queréis pasar un tarde lluviosa, y todavía sabéis que es eso del tiempo libre, es una buena opción.

En resumidas cuentas, que jugueis los videojuegos de Batman, veáis su película El caballero oscuro, y sobre Iron Man, que veáis la primera película y The Avengers. Estos sí que son superhéores, y lo demás tonterías. Gracias por vuestra atención, estiamdos lectores, y por vuestra paciencia, que ante artículos tan desmesurados, debéis presentar. Si es que habéis llegado hasta aquí. Y todo esto por hoy.

Pasadlo bien, y si no, también. 
                       
                                                                                                                                        James Moriarty

9 nov 2012

Una película? The Help

Sí, como veis, ahora estamos tirando la casa por la ventana y ponemos imágenes.

Hoy, vengo con una película. Y esa es “The Help”. Perfectamente traducida en España como “Criadas y señoras”. Bravo, de nuevo cambiando los títulos de las películas. ¿Para qué respetar el nombre original? Aunque bueno, admitámoslo, todos hemos visto adaptaciones mucho más penosas.


A lo que íbamos. He de decir que no tenía pensado hablar de The Help; pero, tras una serie de catastróficas desdichas, acabé viéndola. La película, ubicada en los años sesenta trata la historia de una joven periodista que regresa desde Nueva York buscando experiencia laboral en una publicación de Jackson, Mississippi, lugar del cual es originaria. La contratan, pero, ¿para hacer qué? Una columna sobre tareas del hogar. Apasionante, desde luego. Como nuestra protagonista no tiene mucha idea que digamos, decide pedirle ayuda a la criada (negra por supuesto) de una “amiga” suya. Y aquí empieza la miga del asunto. Y por eso, no voy a contar más.

Bueno, sí. Que una cosa lleva a otra, y al final se embarca en la difícil y polémica tarea de escribir un libro con los relatos de diferentes sirvientas negras. Claro, esto en los años sesenta y en la América profunda, con el KKK danzando por ahí a sus anchas, es un poco… arriesgado. Realmente, si oyes el argumento, no llama mucho la atención. Me sonó, para que engañarnos, bastante aburrido. Pensé que la película iría encaminada a ser casi una tragedia, con mucha gente de capuchas blancas salpicada de rojo, ante la pasividad de la sociedad. Vamos, que el registro iba a ser de drama.

Pero ni mucho menos. No trata de denunciar la situación de los negros, ya que afortunadamente estas costumbres desaparecieron hace años, sino que hace conscientes a los espectadores de la situación en la que vivían. Eso está bien porque al menos yo no tenía idea de que estuvieran en tan mala posición. Y lo mejor es que lo trata en clave de humor, con unos personajes de los que te quedas prendado con rapidez  o a los que odias con una similar celeridad. Tampoco creáis que es todo risas. Yo lloré, y no poco precisamente. Es más, no sabría decir que hice más, si reír o llorar.

La temática no es simplemente la precaria situación en la que vivían, sino que se hace una crítica de la sociedad en general (sí, ya sé, he usado la expresión crítica social. Pero bueno, así soy yo. Vivo al límite). Por ejemplo, la gente que se deja llevar. Me explico. Fuckencio ha dejado a la arpía de Zutanita por Menganita. Así que, como Zutanita hace el vacío a Menganita, nosotras como obedientes borreguillos también lo hacemos. ¿Sabéis de qué os hablo, verdad? ¿Para qué juzgar por nosotros mismos cuándo alguien más puede hacerlo en nuestro lugar? Lo de la mujer florero, mejor ni mencionarlo. Pero quizá lo más sorprendente de todo es la exaltación de uno mismo. Es decir, que hay que valorarse, y todos estos rollos que oímos everywhere, y que en la teoría suenan muy bonitos, pero que a la hora de ponerlos en marcha cuestan mucho. La gente que nos rodea hace normalmente una buena tarea tratando de evitarlo. En la película se muestra a través de la relación entre una criada y la niña a la que cuida. Mientras que la madre está preocupada de este o aquel vestido, de las reuniones supermegaimportantes en las que juega al bridge y de que su criada le tenga las pastas hechas para dicho acto social, ignora por completo a su hija. Sin embargo, ahí está la sirvienta para animar a la pequeña en sus pequeños avances (hacer pipí en el retrete, por ejemplo) e inculcarla valores que le servirán en un futuro. De hecho, esta extraña pareja protagoniza uno de los momentos más emotivos de la película. Lo que viene siendo que lloras como una magadalena, vaya. El otro momento álgido en este sentido ocurre con la sirvienta que crió a la protagonista. De este si que no digo más porque si no dejaría entrever qué es lo que ocurre. Y uno no disfruta destripando películas (bueno, un poco sí)

No me voy a enrollar. Creo que es la mejor película que he visto en mucho tiempo. Se ha convertido inesperadamente en mi película favorita. Y dada la calidad del cine hoy en día, creo que va a durar muuucho tiempo así.

Por cierto, quería comentar dos cosillas: la primera es que si queréis promocionaros a través de los comentarios, os esforcéis un poco más. Porque recibir un mensaje en el que se dicen cosas tremendamente genéricas sobre nuestro blog, con fallos que demuestran que no se sabe siquiera de que va el mismo, es un poco triste. La segunda es un llamamiento a nuestros lectores. Si de verdad existís, aunque yo estoy convencido de que eso es una leyenda urbana, me gustaría que comentarais vuestra opinión sobre esta película. No tengáis miedo.

Bueno, simplemente decir que nos vemos la próxima semana. Como habréis observado, no indico cual. Puede ser una de dentro de dos años. Quién sabe. Y recordad:



You is kind, you is smart, you is important.1

                                                                                                                                                James Moriarty


1(Si véis la peli en V.O. sabréis de que va la cosa. Y no es por dármelas de hipster. Que también. En realidad, si la véis en castellano también sabréis de que hablo)

7 oct 2012

Hablemos de Series: The New Normal


¿Qué pasaría si una pareja gay decidiera tener un hijo a través de una “madre de alquiler”? La respuesta de la gran mayoría de la gente a esta pregunta sería, en teoría, simple: nada. Pero, ¿de verdad lo piensan? ¿O simplemente lo dicen para quedar bien?

Y es que el cinismo está a la orden del día. Porque, ¿quién no conoce a alguien que dice que no tiene ningún problema con la homosexualidad, pero en realidad, luego la utiliza como arma arrojadiza? Hace unos días, por ejemplo, escuché una crítica hacia Miguel Bosé. Podían criticar tropecientos aspectos de su carrera musical (nótese que no es santo de mi devoción a nivel artístico). Sin embargo, optaron por decir que era un “asqueroso chupa*piii*. ¡Rayos!, argumento convincente donde los haya. O, sino, véase el caso de nuestro gran amigo Justin Bieber. Es sabido que el insulto más utilizado hacia él es “gay” (hasta yo lo he utilizado). De hecho, he realizado la pequeña locura de ver su último videoclip en YouTube, “Boyfriend”, y el comentario con más likes era el siguiente: “one word: gay”. No analizan sus letras de gran calado, o su portentosa voz, por no hablar de su gran ejército de fans, de los más respetuosos que conozco. No. Es más fácil atacar con algo que seguramente ni sea verdad. Y que, al fin y al cabo, no nos incumbe. Está, por tanto, más que claro que la sociedad no acaba de aceptar esta orientación sexual como algo normal.

Sobre esta base desarrolla su historia dicha serie. A pesar de que me suelo enterar tarde de los estrenos de tv y en general, de cualquier cosa que se presente, publique o anuncie, esta vez descubrí la serie antes de su emisión. Y es que saltó la noticia de que una filial de la NBC en Utah decidió no emitirla por tener personajes gays. Ante tanta polémica (que salga la noticia en periódicos de tirada nacional, como en este caso, El País, así lo demuestra) decidí aventurarme y verla. Porque, si es tan polémica, tiene que ser buena, ¿no?

Pues sí. Y no. Es un bastante decepcionante mix de ambas opciones, al menos al principio. De momento, con cinco capítulos emitidos, en mi modesta opinión, se podría dividir la serie en dos fases. La primera, que va desde el desconcertante piloto (por lo poco llamativo, no os creáis que por original) hasta el tercer capítulo, que supone un punto de inflexión total. El primer capítulo te deja frío. Los personajes no te transmiten demasiado, a excepción de Shania, la hija de la madre de alquiler. Pero como los pilotos de las series suelen ser bastante decepcionantes, pues todavía están buscando su rumbo, decidí ver el segundo. Mejora respecto al primero. Los personajes atrapan más, y la temática amplía horizontes. Y entonces llega el tercero. Los temas tratados hasta entonces pasan a ser totalmente nimios en comparación con la del tercer capítulo. Porque hablan del odio. Y lo tratan con acierto, al menos en mi opinión. Este es, por así decirlo, un capítulo algo dramático. Pero la vida no es todo risa y algarabía. Además, los personajes terminan por cuajar, y en mayor o menor medida, empatizas con ellos.  A partir de este capítulo, comienza la segunda fase. Una en la cual los temas pasan a ser definitivamente más generales, permitiendo que la serie sea accesible a cualquier tipo de público. Por tanto, la serie parece haber ido in crescendo.

Un gran problema es el exceso de estereotipos. Porque claro, no podía faltar el gay de libro: snob, estirado, interesado en muebles de diseño, ropa de marca y en que todo haga juego. ¿Qué finalidad tiene eso? Sigo sin verlo claro. Y esto se da por igual en otros personajes. Entiendo que con esto se busca una crítica de los mismos, pero no es algo muy visible. 
Otro de los grandes problemas es ya más personal, porque tengo una bajísima capacidad para tolerar los giros de guión telenovelescos (es decir, poco originales, y sobre todo, liantes). Pero es que ni siquiera pueden ser considerados giros, sino que simplemente son las típicas subtramas de los malos malísimos que tratan de fastidiar al héroe. Pero claro, aquí tampoco tienen mucho sentido. Al menos solo se dan con el suficiente grado de molestia en los dos primeros capítulos. 

Pero, por encima de todos los inconvenientes, sobresale uno: lo previsible de los acontecimientos. En todo momento es fácil predecir qué cosas van a pasar. Por otro lado lógico, puesto que si no consiguieran que el predictor se volviera azul, no habría historia que contar. Pero por lo general, todo es muy obvio.

En el apartado positivo, lo bueno de la historia es que consiguen que un mensaje que en teoría solo puede aplicarse para una minoría, valga para casi todo el mundo. En un principio sí, todo gira en torno a la igualdad que deberían tener los homosexuales. Pero poco a poco, se va convirtiendo en una reivindicación del derecho que todos tenemos a ser nosotros mismos: frikis, “empollones”, cierrabares,  homosexuales, etc. Incluso canis. Pero no se encasillan en eso. También tratan el miedo al cambio. Es decir, la inquietud que despiertan en las personas las grandes decisiones de la vida: dejar el nido de papi y mami, casarse, tener hijos, y un largo etcétera. Las difíciles relaciones padre/madre-hijo, o las también complejas entre suegros y nueros. Y la sexualidad. Pero no como vosotros pensáis, pillines. Lo hacen reivindicando el respeto hacia uno mismo y hacia los demás, lo cual no está nada mal, teniendo el patio como lo tenemos. Pero los más destacables son el odio y la hipocresía. Están bien tratados, uno en tónica de drama y otro de forma cómica. Lo mejor es que el odio no se trata desde una perspectiva egoísta, sino que se enfoca así: a mi me pueden hacer todo el daño que quieran, pero, ¿cómo voy a defender a mi hijo de ese odio? Desde luego, lo mejor de esta serie no son las gracias, sino su temática.

En varios aspectos, me recuerda a Modern Family. Esta la recomiendo sin temor a equivocarme. Es muy buena, al menos, en mi modesta opinión. Pero mejor que lo comprobéis por vosotros mismos.

Resumiendo:
Es una buena serie, que sirve para ver temas de actualidad desde otro punto de vista. También para saber algo más acerca de asuntos poco tratados, como es por ejemplo todo lo relacionado con las llamadas “madres de alquiler” (hay que ver qué término). Y a ser un poco más abiertos de mente, que nunca viene mal.

James Moriarty

6 oct 2012

Hablemos de Vídeos: Charlie McDonnel y Paint



Hoy me apetece recomendar un video que me toca personalmente. Y es que soy muy, pero que muy introvertido. Aunque a veces dé otra impresión. Por ello, cuando vi esto en YouTube fue como una revelación: ¡Por fin alguien que me entiende! El análisis sobre los introvertidos hecho por Charlie es increíble, porque al menos en mi caso, se corresponde casi en un 100%. Salvo la parte más rarita del pin. Yo si llevo algo preparado para decir (que es a menudo), no lo hago de una forma tan rebuscada. Creo que ayudará a los extrovertidos a entender a los grandes incomprendidos que somos los introvertidos.

Charlie McDonnell, que así se llama el youtuber que hizo el vídeo, es un usuario muy recomendable. Seguramente se paseen más cosas suyas por aquí. El único hándicap que veo es que habla en inglés (lógico). Se le suele entender muy bien, pero siempre hay alguna palabra/frase que se te escapa y tienes que repetir un par de veces la escucha. Para los más jóvenes, me gustaría recomendaros los subtítulos de YouTube. Pero no lo haré, porque no son para nada fieles. Eso, por decirlo suavemente. Sin embargo, he encontrado este video subtitulado por otro usuario, que ha traducido varios videos suyos. Os lo dejo aquí. Por cierto, no os alarméis demasiado por el horrible fangirlismo de las niñas de entre 12 y 18 años que comentan en el video.



Y este otro video también está en inglés, pero no os va a incordiar tanto puesto que está subtitulado. Yo, como fan acérrimo de Harry Potter (como para no serlo, he crecido con sus libros y a la vez que los personajes), recomiendo esta canción. Resume, como ya indica el título, la historia en noventa y nueve segundos. Poco más hay que decir acerca de él. Bueno, sí. Si os gusta, os recomiendo que veáis otra canción suya, The Lord Of The Rings in 99 seconds, que me gusta tanto o más que esta. También tiene otras bastante interesantes en su canal (Paint) que os recomiendo que miréis. 


Por último, en un acto de cinismo recalcitrante, os comento que YouTube vale para más cosas que escuchar música o ver videos de gente pegándose trompazos. También puede utilizarse para mejorar el inglés, tanto en vocabulario como en listening. Os animo a compartir con nosotros videos que encontréis por ahí, y que os parezcan interesantes.

James Moriarty